Consecuencias del estrés que se alarga en el tiempo.

Estres alarma

CONSECUENCIAS DEL ESTRÉS LABORAL QUE SE ALARGA EN EL TIEMPO.

 

¿ Y si la situación de Estrés laboral se prolonga a lo largo del tiempo qué hacemos?

¿Y si la situación de Coronavirus se prolonga a lo largo del tiempo qué hacemos?

 

Ya sabes algo más del estrés laboral en tiempos de coronavirus. Como nos afectan los cambios, la incertidumbre, el «teletrabajo» que no es teletrabajo, intentar conciliar todo en el mismo espacio…. hablamos de todo esto en el artículo: El estrés laboral en tiempos de coronavirus.

Pues continuando con este tema y recogiendo todos los comentarios que nos habéis trasladado a KEMAY Method, a parte de las pinceladas breves sobre el estrés laboral en el nuevo contexto del Coronavirus y algunas pautas para reducir sus efectos que os aportamos, queremos profundizar en algo que tienes que saber y gestionar:

QUÉ PASA CUANDO EL ESTRÉS SE PROLONGA UN DÍA TRAS OTRO

Porque el estrés en sí no tiene que ser negativo, lo perjudicial es esta perdurabilidad en el tiempo, cuando la situación de estrés que estamos viviendo se alarga en el tiempo y no conseguimos recuperar la tranquilidad, la calma y el bienestar.

Sigue leyendo para conocer las Consecuencias del estrés que se alarga en el tiempo, y así intentar evitarlo.

 

Una manera fácil y sencilla de entenderlo es siguiendo el modelo de Hans Seyle que habla de Estrés cómo un Síndrome General de Adaptación, en el que la respuesta de nuestro organismo a una situación estresante puede pasar por  3 estadios, en función de lo que dure en el tiempo:

  • Reacción de alarma:

Es la primera reacción y surge casi de forma espontánea.

En ella se dan una serie de cambios biológicos para movilizar y activar al organismo para el afrontamiento de la situación (aumento de la tensión arterial, frecuencia cardiaca…).

Este nivel de activación puede cesar enseguida si la situación estresante desaparece, pero puede que se prolongue inevitablemente en el tiempo (que es lo que está pasando con el Covid-19) y que el nivel de activación se mantenga pero no de una forma tan intensa porque el organismo no lo soportaría.

Imagínate que la empresa en la que trabajas desde hace años te dice que tiene que prescindir de tus servicios por una reestructuración de personal, en el primer momento como solemos decir “nos da un vuelco el corazón”, nos pondremos nerviosos, nos entrará taquicardia, aumentara nuestra tensión arterial, la sudoración  y se sumaran un  cúmulo de emociones negativas. Pasados unos días, semanas, la situación amenazante (el despido) sigue presente, no la hemos resuelto, pero nuestra activación fisiológica inicial ha disminuido, el organismo está trabajando para adaptarse al nuevo acontecimiento. Entonces pasaríamos al siguiente estadio.

 

 

  • Fase de Resistencia:

En esta fase el organismo intenta adaptarse a la situación estresante, así, aunque la activación fisiológica disminuye se sigue manteniendo por encima de lo normal, lo que provoca que aunque la persona no muestre claros síntomas externos de estrés, su organismo si se torna mucho más vulnerable, se encontrará más debilitado por lo que caerá más fácilmente ante virus que se encuentren en el ambiente, enfermedades como la gripe, o problemas de salud como úlceras, hipertensión en definitiva cualquier enfermedad que afecte al sistema inmune. Y a nivel mental encontraremos fatiga, falta de atención, concentración, memoria, bajo rendimiento, irritabilidad…

Si se suceden los episodios estresantes y por lo tanto la activación fisiológica se prolonga, las reservas de energía del organismo para resistir estas situaciones se van agotando y comenzaría así el tercer estadio.

 

Si te encuentras en esta situación, te invitamos a que le eches un vistazo a todo lo que tenemos en KEMAY Premium.

 

 

  • Fase de agotamiento:

En esta fase ya es muy probable que se caiga en la enfermedad y se acabe con una posible baja laboral.

Pero a veces, que suframos estrés, no depende únicamente del acontecimiento al que debemos enfrentarnos. Aunque hay situaciones que a todas luces son aversivas de forma objetiva (la enfermedad o la muerte de un ser querido), también hay situaciones que objetivamente no tienen por qué ser negativas pero nosotros subjetivamente las percibimos así (por ejemplo celebrar una boda, nos pueden desbordar los preparativos de última hora si pensamos que no tenemos tiempo).

Esto es porque Sentimos que no tenemos los recursos suficientes para hacer frente al acontecimiento. 

 

 

El que suframos estrés, no depende unicamente del acontecimiento al que nos enfrentamos. Clic para tuitear

 

Hay veces que no podemos controlar los acontecimientos externos, no está en nuestra mano que la situación estresante desaparezca, como es la situación actual, pero si cómo la Interpretamos, en ocasiones, solo en ocasiones, no es tanto lo que nos sucede si no la interpretación que hacemos de ello.

 

No podemos controlar la situación actual, pero sí como la interpretamos. Clic para tuitear

 

Y esto es lo que a menudo ocurre cuando generamos un sinfín de pensamientos irracionales, de carácter catastrofista, que no corresponden con la realidad, que surgen en nuestra cabeza de forma automática y ponen el foco en lo negativo. Por ejemplo, pienso: “hoy me ha abroncado mi jefe” (suceso real) y me surgen en la cabeza una serie de pensamientos irracionales como: “mi jefe me tiene manía”, “no voy a durar en este trabajo ni dos días”, “nunca hago las cosas bien”, “no me valoran” ,etc.

 

Identifica que pensamientos irracionales tienes a lo largo del día.

 

Cuando te surjan apúntalo en un papel y escribe en qué porcentaje crees que este pensamiento es real y predice algo que va a ocurrir. Horas más tarde, al final de la jornada laboral, cuando estés más tranquilo, anota al lado de cada pensamiento en qué porcentaje se ha cumplido o crees que es real. Este ejercicio te ayudara a desprestigiar los pensamientos catastrofistas que te generan mal estar y te bloquean.

 

Recuerda que tienes derecho a sentirte mal pero ojo no te relajes y no hagas de tu malestar una situación crónica, seguro que tienes herramientas suficientes para afrontar la situación, sólo necesitas tener la mente abierta para verlo.

 

 

 

Artículo de nuestra colaboradora KEMAY

Ana Jiménez Barrios. Psicóloga y Formadora experta en Psicología Positiva y en Bienestar.

Linkedin Ana Jimenez

 

 

Gracias por leernos. Gracias por estar ahí. Gracias por cuidarte.

 

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