Errores que te impiden ser constante.

ERRORES QUE TE IMPIDEN SER CONSTANTE

 

¿ Por qué no logro establecer un hábito o rutina y cumplir con ello?

Si sé que quiero llegar a este objetivo, ¿por qué no encuentro la motivación para seguir intentándolo?

 

Cuando nos preguntamos qué nos hace sentirnos menos motivados o retrasar la consecución de nuestros objetivos y metas, casualmente la respuesta suele ser la falta de constancia.

Hay ocasiones que empezamos algo con mucho interés y ganas, pero de pronto… dejamos de hacerlo.

Ya sabemos que no hay recompensa sin esfuerzo, y que los mayores logros son como la imagen de un iceberg: solo vemos la superficie, pero la constancia también está ahí, por debajo del mar, aunque no podamos verla a simple vista.

 

¿ERES CONSTANTE EN TU DÍA A DÍA? TE DECIMOS POR QUÉ A VECES NO.

Lo primero y más importante es tener muy claro que la falta de constancia no es algo que vaya en nuestra personalidad; es decir, no dejamos de hacer las cosas o de intentarlas porque “yo es que soy así”. Eso es una creencia limitante y una de las mayores excusas que podemos ponernos a nosotros mismos.

Teniendo claro esto, lo siguiente que debemos tener muy presente es que la constancia es la consecuencia de algo; es decir, la falta de constancia es la consecuencia de lo que te dices a ti mism@: “no voy a lograr terminar esto”, “es imposible que yo sea capaz de esto”, y un largo etcétera.

¿Qué es lo primero que debemos hacer? Identificar qué nos lleva a pensar eso que nos decimos, para cambiar el resultado (la falta de constancia).

 

  • Céntrate en el objetivo, Y EN EL PROCESO.

Cree en ti

Lo primero que solemos hacer es pensar en ese objetivo que queremos alcanzar y que nos motiva a dar el primer paso, algo que está genial, ya que ayuda al cerebro a generar dopamina.

Solemos decirnos a nosotros mismos: “quiero estudiar un nuevo idioma”, “necesito un cambio de trabajo”, “quiero empezar una nueva rutina saludable”, …

Si por ejemplo buscas establecer una nueva rutina, quizá te visualices con más energía para afrontar los días, dormir mejor… todo esto te motiva y te lleva a establecerte el objetivo; pero, ¿qué pasaría si solo pensaras en el objetivo y no en el proceso que tienes que seguir para conseguirlo?

Posiblemente te verías superad@ por el esfuerzo y acabarías por tirar la toalla. Hay que planificar qué vamos a hacer y cómo desde donde estamos hasta donde queremos llegar.

¡Ojo! Tenemos que hacer una planificación REAL, de lo contrario podríamos caer en nuestra propia decepción por no haber conseguido el objetivo tal y como lo teníamos idealizado en nuestra mente.

VISUALIZA

 

 

  • Confianza plena en ti mism@.

Déjame decirte una cosa: lo que crees, creas.

De nada sirve que todo tu alrededor confíe en ti y te anime a conseguir algo si en el fondo tú no lo crees. Esto te hará que al mínimo cambio o hecho imprevisible dejes de intentarlo. De ahí lo que te comentaba al principio del post cuando decía que la falta de constancia es la consecuencia de lo que piensas.

CREE EN TI.

 

Ten confianza plena en ti mism@: Lo que crees, creas. Clic para tuitear
  • Lo quiero YA.

Nuestra tendencia a que todo sea inmediato, la poca paciencia y el querer resultados a muy corto plazo nos conlleva muchas veces al fracaso.

Imagínate querer ganar una maratón entrenando solo 1 mes, o ser un pintor famoso habiendo pintado solo 1 cuadro en toda nuestra vida. Complicado, ¿verdad?

Lo más importante a la hora de plantearnos un nuevo hábito o la consecución de un objetivo es tener una base sólida. No podemos dejarnos llevar por la impaciencia de los tiempos en los que vivimos, que hacen que consigamos la mayoría de las cosas que queremos con solo hacer un clic.

Sé perseverante, día tras día y de forma duradera. No necesitas hacer sacrificios descomunales, como dijo Pitágoras: “Con orden y con tiempo, se encuentra el secreto para hacerlo todo, y para hacerlo bien”.

DATE EL TIEMPO QUE NECESITAS PARA CONSEGUIR TU OBJETIVO.

 

 

  • Cree en las pequeñas cosas.

La esencia se encuentra siempre en esas pequeñas cosas, esos detalles que parecen insignificantes pero que nos hacen seguir adelante. No te centres en correr 10 kilómetros el primer día que quieres salir a correr, céntrate en, por ejemplo, correr 1 kilómetro cada día.

Esto te hará que algo que apenas te cuesta conseguir, te anime a seguir haciéndolo todos los días. Va en relación a todos los puntos anteriores.

Empieza por algo tan pequeño que sea imposible que no lo hagas y céntrate en el aquí y ahora. No pienses en que vas a tener que correr ese kilómetro para siempre. No, “para siempre” es mucho tiempo, quédate con el hoy.

DISFRUTA DE LOS PEQUEÑOS LOGROS.

 

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¿Cómo sé si he conseguido ser constante?

Lo ideal es que vayas haciendo un registro diario de todos los pequeños logros que has ido consiguiendo.

Esto te ayudará si tienes un periodo de baja autoestima o desgana, ya que te mostrará todo lo que has ido consiguiendo y te empujará a continuar por el mismo camino.

Recuerda que la planificación siempre es importante y gestionar tu tiempo te ayudará a hacer muchas más cosas de las que creías.

Gracias por leernos. Gracias por estar ahí. Gracias por cuidarte.

 

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